Mientras tanto, en el Palacio Real todos están entusiasmados con los preparativos de la fiesta de bienvenida de la Reina, todos excepto el príncipe, quien acaba de enterarse por medio de César que Anna ha vuelto con sus padres. Aunque desea ir por ella, aunque quiere ir a buscarla, no se atreve, no puede desobedecer a su madre.
Anna trata de no pensar en él, se ocupa en apoyar como siempre a su madre en la recolección del trigo y en los quehaceres de la casa. Mas, todo resulta en vano pues no