El príncipe Rodrigo aterrado se desliza hasta arriba de la cama para alejarse del Duque, y cuando Antuam quiere atraparlo, el príncipe sale de la cama y tomándolo por los bordes de su chaleco intenta hablarle lo más claro posible.
—¡Mantente alejado de mí, desgraciado! ¡Aléjate de mí y de Anna! ¿Me has entendido?
—Pero Rodrigo… —Lloriquea el Duque, sintiéndose tan estúpido por haber pensado que en algún momento el príncipe pudiera corresponderle—. ¡Yo, yo te amo!
A Rodrigo le es imposible ac