_ No se lo he dicho a nadie.
_ ¿Estás segura? _Frunzo el ceño, devanándome los sesos por cualquier cosa que pueda haber dicho sobre Diego que pueda malinterpretarse.
_ Ay dios mío.
Los ojos de Diego parpadean.
_ ¿Qué?
_ Ese mensaje para Abraham, el que estaba cuando estábamos en el bote. Ya sabes, ¿acerca de que miras mis pechos?
_ Mierda. Eso fue mi culpa _ Hace una pausa _De acuerdo. Envíale un mensaje de texto y dile que solo estabas bromeando, tratando de ponerlo celoso. Dile que soy u