CAPITULO 250 Como si ella no tuviera ya sus sospechas.
_ ¿En realidad?
¿Ha pasado tanto tiempo desde el accidente? Abraham alcanza la manguera.
_ Sí. Lento pero seguro, se está recuperando. El carrito de golf que le entregó será muy útil para que él se desplace. Creo que se está volviendo loco por estar encerrado con Bernadette.
Arrugo la frente.
_ ¿Qué carrito de golf?
_ El de allá.
Señala el costado de la casa, donde está estacionado un carrito negro nuevo y reluciente.
_ Yo no…_ empiezo a decir, pero mis palabras se desvanecen cuando me d