CAPITULO 237 Anoche tuve una hora entera con él.
Con un profundo suspiro, se inclina para presionar un fuerte beso en mis labios que dura cinco segundos. Y luego sale y alcanza la caja de pañuelos. Rápidamente se limpia a sí mismo y a mí antes de tirar el papel hecho una bola a la basura.
_ Tú fuiste quien me dijo que le diera a Miles algo de tiempo antes de que me dejara.
Comienza a abotonarse la camisa.
_ Lo sé. Lo siento.
Él se ríe.
_ Nunca te disculpes por necesitar eso. Y sacaste mi mente de las cosas por un rato.
Con sus palabras,