Capítulo 10
El viento de la noche era refrescante para el grupo de lobos que había bebido hasta casi perder la conciencia, o al menos dos de ellos habían llegado a ese punto. Shi y Kion no habían bebido tanto, tenían una misión que cumplir después de todo y si llegaban al punto de perder la conciencia no serían capaces de eso. Aunque en su plan no estaba tener que cuidar del alfa y su amigo estando en ese estado, pero tal vez eso les serviría más tarde. Kiyan estaba recargado contra el hombro de Shi, abrazá