—De hecho, tuvo un inconveniente y estará ocupada.
—Auch —se toca el pecho—, y yo soy tu segunda opción.
—¿Qué? No, yo… —se avergüenza y el señor Fiege se ríe.
—Solo bromeó muchacho, cálmate un poco, no todo debe ser serio.
Arden se ríe y Richard le palmera el hombro. Salen del edificio y se suben al auto, encontrando a Simón muy concentrado en su celular.
—Finalmente, tengo hambre desde hace rato, ¿A dónde iremos a comer? —Alza la vista de su teléfono y sonríe al ver a Arden—. Hey amigo,