IVANNA
—Adamo saldará cuentas conmigo, nomás lo tenga enfrente...
—No —lo cortó, antes de que siga —No quiero que hagas nada, papá —lo miro directamente a los ojos, necesito que me lo prometa —Prométemelo.
No quería que le hiciera nada a Adamo, ni lo intentara, alguno de los dos iba a salir lastimado y eso nunca me lo perdonaría.
—Hija...
—Papá, por favor —le suplicó.
Él no podrá negarse a mi solicitud, nunca lo hacía. No es que sea caprichosa y le pida todo el tiempo cosas, sin embargo, por es