Por Louise Connelly
Ha pasado un buen tiempo desde mi cumpleaños y, aunque aún no me he decidido a leer la carta que me dejó mi mamita, debo decir que han sucedido varias cosillas que me mantienen a tope. ¿Por dónde puedo empezar a contarles? Ya sé: como diría mi abuelito Trevor, empecemos por el inicio.
Después de mi cumpleaños, mi papito y Shanny tuvieron que viajar a Las Vegas por el tema del hotel con el señor Rothschild. Sin embargo, algo que no me gustó ni un poquito —pero que al final ac