No puedo creer que haya pasado una noche tan agradable con la arpía con cara de bruja insoportable y, peor aún, que se haya comportado como toda una dama y me permitiera llevarla a su casa.
Hecho que me produjo una pequeña molestia y no estomacal que digamos, al saber que vivía con Dominik, el que nos recibió en calzoncillos en la puerta de la casa porque a la señorita se le quedaron las llaves en la oficina.
Le cubrí los ojos como si pensara que era Louise, es que el tipo se las traía y podría