22. El nombre en la lista
La ceremonia de formalización del compromiso entre Caden Blackthorn y Sierra Vane estaba programada para el viernes a las diecinueve horas, y la notificación que incluía mi presencia obligatoria como personal administrativo del despacho norte llevaba dos días en mi expediente sin que yo hubiera encontrado la forma de hacerla desaparecer.
No era una invitación.
Era una trampa con sello institucional.
Llegué al despacho a las ocho de la mañana con esa realidad instalada en el pecho como algo que