Matanza

Disparos, eso era lo único que escuchaba mientras los cadáveres estaban cayendo al suelo. Uno de ellos era cercano a mí, lo conocía desde hacía muchos años. Su nombre era Eduardo, era padre de una hija pequeña, yo lo había conocido y entrenado desde hacía ya muchos años. Recordaba todo, aunque mi mente estuviera obnubilada por el alcohol.

Mi cabeza me latía sin parar mientras contemplaba los ojos de Eduardo apagarse para siempre. Allí abajo, continuaron disparándole hasta que se cansaron. Estab
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP