_ ¿Disculpas sin saber por qué?
_ Desde luego. ¿Así se gana el corazón de una dama?
_ ¿Cambiaria su actitud hacia mí si empezara disculpándome?
_ No!.
Él se quedó pensativo unos instantes.
_ En ese caso, no tiene sentido que me moleste en hacerlo _ Permaneció en silencio ante ella, como si estuviera planeando su próximo paso. ¿Por qué no se alejaba y se olvidaba de ella? Había sido ella la que lo había ofendido, no al revés. Pero él, aun teniendo todo el poder en sus manos, no tenía ni ide