Mundo ficciónIniciar sesiónPero no entendía nada. Alguien llamo con suavidad a la puerta y abrió. Era un joven que consiguió devolver a Dolores por primera vez el color que tanto tiempo hacía que había perdido.
_ ¡Samuel! No sabía que estabas aquí.
_ Es que estaba ocupándome de los caballos…
En otro momento acudió de inmediato a saludarlo. En otro momento se había echado en los brazos del hermano que hab&







