Ashton y yo nos hemos visto con recelo todo el desayuno. El aire se sentía tan denso que si se nos caía un utensilio iba a quedar estático entre nosotros.
Mara no ha musitado sonido tampoco, solo se enfoca en tomar su licuado de vegetales sin prestarle atención al otro lado de la mesa, donde estamos repeliéndonos mutuamente con la mirada.
Lo detesto.
Esteban no respondió ninguno de mis mensajes de texto. Era obvio. No Salí a buscarlo después de lo que ocurrió, lo deje irse, preferí discutir con