—Casi lo beso —Compartí con las chicas lo que ocurrió hace dos días, mirando mis manos nerviosas, con miedo al rechazo o aún peor, el prejuicio que podría venir después de mi confesión.
Estábamos en el receso, como de costumbre, no soy de salir al patio, así que nos quedamos sentadas en las escaleras del segundo piso.
Tiara toma mi mano para calmarme y me animo a mirarla a los ojos. — ¿Ashton?
Asiento y las demás hacen un sonido como si se hubieran golpeado el dedo chiquito del pie, tomando air