TENEMOS QUE VERNOS.
Karim salió del ayuntamiento, se despidió de sus abogados y se subio en su hermoso auto, un Lincoln Navigator comprado en fábrica con accesorios y comodidades hechas según sus demandas, era el primer auto costoso que se había comprado después de haber levantado sus tres importantes negocios y haberlos llevado a la prosperidad, con ese auto había empezado a darse a conocer como empresario y también había iniciado la marcha de su venganza, una venganza que iba a paso lento pero seguro, la ejecuta