LA JUNTA.
Karim la miró, Aiko parecía ir de salida y eso no tenía sentido, apenas iniciaba la jornada laboral y ella siempre estaba en la oficina.
- ¿Piensas irte? – le preguntó acercándose a ella.
- Sí, tengo mucho trabajo que hacer.
- Lo sé, pero la oficina está aquí.
- Ya no, acabo de instalar mi propia oficina en un lugar más cómodo para mí.
Karim se acercó más a ella, Aiko percibió su maravilloso olor y tragó con dificultad, ese hombre tenía poder sobre ella, se apoderaba de sus sentidos y la hacía v