NO ES BUEN MOMENTO.
Aiko regresó a su departamento donde Karim la esperaba, desde su posición no pudo oír lo que las mujeres hablaron, pero si notó que la abuela lo miró directo y con desconfianza hasta que la puerta del elevador se cerró.
Su socia caminó hacia él, evitando mirarlo, él pudo sentir sus nervios y vergüenza, sonrió por dentro, ella no era una adolescente que había sido descubierta haciendo algo indebido con su novio, sin embargo, actuaba como tal.
Ella entró sin decir nada, él la siguió y cerró la