LA CENA.
Aiko y Karim viajaron primero en el elevador, para Aiko estar encerrada con él en ese pequeño espacio era incomodo, solía trabajar sin parar hasta tarde para esperar que Karim se fuese primero y evitar sus galanterías, porque desde el primer día que lo había visto el hombre le había parecido muy atractivo y su olor bajaba sus defensas.
Aunque cada día tenía presente las enseñanzas de Sasha, Aiko sentía que estar cerca de un hombre como Karim a diario era una tarea complicada, no caer en sus red