INTERRUPCIÓN.
Aiko se quedó pensativa, las palabras de Karim eran coherentes, pero si ella le pagaba a su padre con la misma moneda ¿no sería ella igual a él?, le parece que sí, y para nada quiere seguir sus pasos.
-¿Por qué tan callada? – dijo quitando un mechón de cabello del rostro de la mujer, acercándose peligrosamente a ella.
-Solo pienso que no soy como Akiro y no quiero serlo, prefiero olvidar los malos ratos y prepararme para recibir cosas nuevas, quiero ser feliz y no alimentar el odio o rencor en