—No, ¿de verdad lo crees? Aunque debo admitir que después de hablar contigo por un buen rato, empiezo a sentirme cansado nuevamente. Tengo que ir a la secundaria dentro de un rato y no puedo faltar hoy, desafortunadamente tengo un examen y un informe que entregar. Por cierto, pensé en pedirte ayuda con el informe, que hablaba sobre construcción, pero al saber que estás ocupado con tu trabajo, preferí no hacerlo —admitió, bostezando en el proceso.
—Como tu hermano mayor y alguien que solía queda