Capítulo 88 :Una hermosa noticias.
—Hace frío, vas a enfermar —mencioné acariciando su rostro.
—Ya despertarás, debemos ir a casa —le dije mientras me limpiaba la nariz y las lágrimas de mi rostro.
Lo abracé y continué llorando.
Me quedé dormida abrazándolo, estaba exhausta, tanto mental como emocionalmente. Me desperté aún sentada en la silla.
Me di cuenta de que solo había dormido una hora.
—Nick, ¿por qué no me despertaste? ¿Por qué no me dijiste que no podría dormir en una silla? Oye...
Las lágrimas comenzaron a caer de nuev