Capítulo 35: Algo estaba mal

Por la mañana, sentía la cabeza recostada en el pecho de Nicolás, quien me abrazaba con firmeza mientras yo hacía lo mismo. Me quedé mirándolo un instante, asombrada por cómo un hombre tan atractivo podía ser también despiadado, dispuesto a hacer lo que fuera necesario para mantenerme a su lado.

Le acaricié la mejilla y él abrió los ojos. Me quedé en silencio, observando esos ojos que tenían dos tonalidades diferentes.

—¿Qué pasa? —rompió el silencio con voz rasposa.

—¿Son tus ojos realmente as
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App