Capítulo 60. Impulsiva rabia.
Vael Zarkov.
—¡Suéltame...! Aléjate de mí —su respiración queda atrapada entre nosotros cuando acerco nuevamente el filo a su carne. Cada movimiento de sus pulmones parece intentar apartar la garganta del metal. —Si vas a amenazar mi vida, al menos ponte ropa.
La misma mujer que hace unos segundos parecía salida de alguna leyenda absurda vuelve a convertirse en la criatura insoportable que recuerdo. La ilusión dura poco. Mucho mejor. Prefiero esa versión. La que habla demasiado, la que desafía