Capítulo 92.
Con mi cuerpo temblando por el pánico, me aferro fuertemente a mi propio estómago enorme por el embarazo, temiendo que este hombre también pudiera hacerle daño a mi hijo, completamente segura de que él es responsable de todo lo malo que me pasó cuando estaba en Chicago.
—Por favor doctor —suplico sin tener más alternativa—, no tiene que hacer esto…
Ahora mismo me encuentro muy vulnerable, a punto de tener un parto con un abdomen muy grande, y mi cuerpo bastante cansado, aún si quisiera salir c