CAPÍTULO 10.
ALAY BENJAMIN.
Salir de la cama, a escondidas de mamá y papá, aprovechado la ausencia de Cassandra y de todos los ayudantes de la casa que yacían dormidos profundamente.
Me gustó sentir la adrenalina palpitando en mi pecho, me hacía sentir que estaba cometiendo algo malo pero a la vez no lo era. Estábamos volviendo algo clandestino en algo que podía llevarse al altar.
No sentía amor por él.
Él no sentía amor por mí…
Simplemente nos gustaba jugar.
Hugh Ecker había vuelto luego de vi