98. Soy Marguerite, prima de Ciro.
Marguerite se quedó callada al entrar, sin saber qué responder, aunque tenía una idea clara de lo que quería hacer. Aprovechando que Ciro estaba en el hospital, decidió ir a conocer a la mujer que su primo no había podido olvidar en más de cuatro años.
Llamó a una de las asistentas que trabajaban en la casa de Ciro y sonrió al saber que efectivamente esa mujer y la niña estaban en la casa, salió del hospital y se subió a su coche.
— A casa de Ciro — fueron las únicas palabras que Marguerite l