91. No te voy a dejar huir.
Se giró molesta y decidida a explicarle nuevamente a su esposo que necesitaba tiempo para pensar en su propuesta. Sin embargo, los ojos que se encontró clavados en los suyos no eran precisamente los de Ciro, eran verdes también pero definitivamente no tan hermosos.
— Señora, le dije al señor que esperara, pero él insistió en...
Sonia apareció avergonzada por haber dejado pasar a ese hombre, pero su incomodidad se transformó en alivio en el momento en que su jefa le dirigió una sonrisa de aproba