61. Amo a mi esposo.
—Dígame, señor Costello, ¿cómo terminó alguien como usted con el hombro herido por una bala? — le preguntó el doctor a Ciro una vez que terminó de suturar su herida.
A Ciro le hubiera gustado decirle al doctor que se mantuviera en sus asuntos, pero comprendía que no solo era curiosidad, sino también parte de su deber hacer ese tipo de preguntas, sobre todo si había un proceso legal en puerta y eso iba a quedar registrado en su expediente médico.
—Fue un error tonto. Intentaba ayudar a mis hombr