39. Mamá, soy yo, Julia.
La comida se llevó a cabo en absoluto silencio bajo la mirada de águila de Ciro. Algunas veces, Alice, su abuela, rompía el silencio con alguna de sus anécdotas, logrando que todos rieran por un momento, pero después volvían a quedarse callados.
Una hora después del almuerzo, Ciro se encontraba con una copa de whisky en la mano, tratando de controlar su mal humor. Si bien había dicho que no deseaba hijos, no era del todo cierto. En realidad, antes de pensar en tener un hijo con Julia, ellos dos