22. No me interesa lo que hagas.
Ciro no podía dejar de observar a Julia a través del espejo retrovisor, pero no era solo él quien estaba atento a las personas en ese auto. La abuela de Ciro también observaba cómo su nieto buscaba conectar con su esposa.
Ver eso la hizo sonreír cuando la dejaron en el centro comercial de la ciudad y continuaron su camino hacia las oficinas Costello.
Ciro bajó del auto para abrirle la puerta a Julia. Necesitaba tenerla cerca de un modo que no se explicaba, aunque ella jamás lo sabría. No se per