Todo a su alrededor se tornó distante, como si una neblina se extendiera por la recámara.
Nathan no quería apartarse del regazo de su madre. Anhelaba desesperadamente regresar el tiempo, volver a aquella época en la que lo único seguro era un abrazo suyo.
Nunca había analizado el inmenso amor que le tenía. Un amor tan grande que al saber que no volvería a recibir un regaño de su parte, deseó acompañarla en la oscuridad de su sueño.
Nunca volvería a ver el verde cristalino en sus ojos, ni a mira