Ocho meses después…
Suspiró antes de leer el rótulo grabado en la entrada del edificio:
"Centro Aurora", decía.
Había elegido ese nombre porque simbolizaba el fin de su larga noche y el amanecer de una vida que finalmente le pertenecía solo a ella. Sin pasado. Sin fantasmas.
Respirando profundamente para ahuyentar los nervios, subió al estrado con pasos firmes y miró a la multitud. Frente a ella había médicos, donantes, periodistas y, sobre todo, familias que buscaban una salida para su situac