—Mi situación no es tan diferente de la tuya —bajó la mirada a su plato, revolviendo la comida—. Mi madre está recluida en un manicomio. Se embarazó por… no lo sé. Quizás para intentar atrapar a mi padre. Pero él nunca la quiso. Sin embargo, eso no la detuvo; su obsesión la llevó a hacer tantas cosas. Yo… de algún modo, tengo un poco de eso —y entonces lo miró con los ojos humedecidos—. Soy un peligro para ti. O… para el mundo en general.
—No digas tonterías. —Su mano viajó sobre la mesa, busca