No se había imaginado que ese amigo que apenas veía ahora pudiera estar tan presente. Pero aquí estaban, juntos, como si fueran siameses. No pudo evitar reírse con el pensamiento: Marcos era su mejor amigo, su confidente y casi un hermano; o primo, como se había acostumbrado a decirle, daba lo mismo. El punto era que lo veía como un familiar, uno no tan estricto como seguramente lo sería Alan al saber que se andaba metiendo en problemas la mayoría del tiempo.
Tener a Marcos cerca era una bendic