Ladeo la cabeza un poco al escuchar sus palabras.
No son duras, cómo en otras oportunidades, no es una orden impuesta a leguas, pero no soy estúpida. No… ya no soy la misma Harriet que cae rendida a sus pies cuando da una muestra de cariño o se muestra vulnerable.
Me duele verlo así, físicamente. Me duele que esté sufriendo, porque lo amo y cuando amas a alguien lo ultimo que quieres es hacerlo sufrir.
Pero… ¿Acaso a él le importó mentirme todo esté tiempo a pesar de decir que me quería?
No…