POV Clarissa Lóvenhart
El vehículo en el que me tienen sentada atrás, esposada, como si fuera una maldita carga y no su antigua reina, se detiene tras varias horas de viaje.
«Cuán rápido olvidan las cosas cuando les conviene. Malditos imbéciles»
El silencio que hay en este lugar es peor que cualquier ruido. Es como una maldita caja fuerte que hace que rebote con eco el sonido de mi respiración.
No veo el exterior todavía. Las ventanas están cubiertas, blindadas. Pero no necesito mirar para s