Ups... le envié mi desnudo al profesor Ashton
El pasillo de la facultad estaba vacío. Mis pasos sonaban como truenos contra el linóleo mientras caminaba hacia su despacho. Eran las 5:02 p.m. Mi corazón era un pájaro frenético atrapado en mi pecho, golpeando contra mis costillas. No debería estar aquí. Lo sabía. Pero cuando el Profesor Ashton te dice que vayas a su oficina, no dices que no. No cuando tiene un vídeo tuyo en su teléfono que podría arruinarte la vida entera.
Y no olvidemos añadir… que fue un vídeo que yo le envié voluntariamen