Jennifer Stone
En silencio disfruto el olor del perfume de mi ex, durante todo el camino, después de media hora estoy frente a un imponente mansión
No digo nada, pero estoy impresionada, le me abre la puerta como siempre y un mayordomo nos abre la puerta de la entrada, trato de no mirar demasiado.
En ese momento mi némesis entra a la sala— ¿Qué hace esta mujercita aquí?— Cuestiona altiva señora Soleimani.
—Yo la mande a llamar ¿Algún problema?— Cuestiona el señor Soleimani como respuesta.