Capítulo 18. Calli, no todas las personas merecen tu consideración
Hefesto se quedó viéndolo con incredulidad, le costaba creer en las palabras de su hermano, sencillamente, porque Ares no era hombre de enamorarse, una sola vez le pareció verlo enamorado, fue de la madre de sus hijas, aunque más tarde el amor se fue tan rápido como llegó, por eso aparte de por sus dos hijas, nunca lo vio expresar amor por ninguna mujer, las cambiaba como hacerlo de calcetines o ropa interior, no creaba vínculo con nadie a excepción de con Elora, con quien tenía una especie de