Capítulo 17. Mentira verdadera
Respiró profundo, para tratar de disolver ese nudo que presionaba su garganta.
—¡No Calli! Lo único que tengo de dios es el nombre y de uno no muy bueno, porque mi padre era un obsesionado de la mitología griega y quiso ponernos a todos sus hijos nombre de algunos dioses, no soy un ser superior, ni soy inalcanzable, soy una persona malvada, egoísta, vengativa. Sin embargo, tú si eres muy superior a mí —le dijo acariciando suavemente su mejilla, para después unir sus labios suavemente con ella—.