Capítulo 114 — DONDE LA DECISIÓN NOS ATRAVIESA
La presión no regresó como antes, no volvió en forma de borde ni de tensión concentrada, sino que se distribuyó dentro de nosotros con una precisión inquietante, como si el sistema hubiera dejado de empujarnos desde fuera para empezar a sostenernos desde dentro, reorganizando cada capa de percepción, cada impulso, cada intento de pensamiento en función de una arquitectura que ya no necesitaba imponerse porque había aprendido a habitar lo que éramos sin pedir permiso. La sensación no fue invasión