Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa tarde caía sobre la Ciudad de México con la pesadez de algo que no termina de romperse, y Eva caminaba por el pasillo de la planta ejecutiva de la Torre Oscura —o lo que quedaba de ella tras el incendio del piso veintitrés— con la sensación de que el edificio entero respiraba mentiras.
Llevaba dos horas revisando los archivos que Rodrigo le había pedido clasificar mientras él asistía a una reunión con los abogados d







