Mundo ficciónIniciar sesiónAlgunas verdades mueren con sus guardianes. Otras sobreviven para atormentar a los vivos.
El silencio después de la tormenta siempre es más ensordecedor que el caos mismo. Eva lo descubrió mientras permanecía sentada en el escalón de mármol de la entrada de la mansión Irazábal, observando cómo los agentes federales acordonaban el área con cinta amarilla que ondeaba al viento de la madrugada. Sus manos todavía







