CAPÍTULO 120. ENTONCES, NO ME ODIES
Eileen Williams.
─ Es el mismo modus operandis, de eso no hay dudas, pero me sigue sin cuadrar a menos que no sea un asesino del rojo, sino dos ─ menciono verdaderamente cansada, son las veinte horas, mañana es mi boda y en vez de estar preparándome y constatando que todo esté en orden, sigo trabajando, desde que llegué al buró, no he logrado salir. Elijah, no ha permitido que los niños estén en la casa de mi madre, según él, con Celine y Alejandro, atendiendo a Alana, se siente más tranquilo