CAPITULO 64 NADA DE ARRIESGAR TU VIDA.
Eileen Williams.
─ Debes controlar los instintos que tienes ─ murmura Elijah, cuando llegamos a la habitación que nos habían asignado en el campamento. No le presto atención y solo tomo una muda de ropa para ducharme, lo hago en cuentiones de cinco minutos antes que el maldito pederasta se asome y le brinque encima con los instintos que tengo de matarlo, me visto apresurada después del baño, busco el repelente y me voy para la terraza aplicarme el repelente. Elijah, se desaparece dirigiéndose al pequeño baño, me quedo observando al río y los sonidos de la naturaleza mientras aplico el repelente, no dirijo la mirada hacia las habitaciones o cabañas contiguas, pero sé que esos malnacidos están allí vigilantes, no debemos darles todavía ningún signo de sospecha.
Siento los brazos de Elijah, rodearme desde la espalda, se ha sentado detrás de mí y abre completamente las piernas pasándolas por cada uno de mis lados y acercándome más a su pecho, simulando que somos una pareja observando l