Eileen Williams.
─ ¿Nos acompañas? ─ me pregunta con esa mirada oscura y esa sonrisa sádica.
─ Primero mi labial ─ menciona Risco, soltando al hombre y aplicándose nuevamente su labial; luego nuestras cinturas son rodeadas por este sucio infelíz, que debe tener en este momento una mentalidad oscura y morbosa, mientras la mía está muy sanguinaria.
Brais, se acerca con su casi amiga, los dos tienen una gran sonrisa, ya prácticamente todos se han unido. Lucas, llega con el cuento que está busca