Eileen Williams.
─ ¿Nos acompañas? ─ me pregunta con esa mirada oscura y esa sonrisa sádica.
─ Primero mi labial ─ menciona Risco, soltando al hombre y aplicándose nuevamente su labial; luego nuestras cinturas son rodeadas por este sucio infelíz, que debe tener en este momento una mentalidad oscura y morbosa, mientras la mía está muy sanguinaria.
Brais, se acerca con su casi amiga, los dos tienen una gran sonrisa, ya prácticamente todos se han unido. Lucas, llega con el cuento que está buscando a Risco, todos hemos observado que estos desgraciados tienen a su servicio chicos muy jóvenes que pertenecen a estas tierras del Orinoco y los muy infelices ya los tienen en la mira, giro y Risco, se está besando con un tipo y llega Lucas, por su "esposa" desde la espalda de ella, rodeándola amorosamente.
─ Amor, el juego es de tres o cuatro, cuando hay terceros interviniendo ─ refiere Lucas a Risco, ella se ríe, soltando los labios del cuarto hombre que ha besado, saca con tranquilidad su