Eileen Williams.
Elijah suelta el teléfono, furioso.
— Nadie sale del buró hasta mañana, después de los informes — menciona con rabia.
Gruñimos. No es justo. Lo mínimo que merecemos es un buen descanso. Hacía tres horas que habíamos llegado y teníamos una orden de no abandonar la sede, a excepción de los heridos que estaban hospitalizados. Lucas, estaba bien, pero no todos nuestros compañeros heridos corrieron con la misma suerte. De todas formas, tenían custodia, ya que ni siquiera la famili