CAPITULO 97 EL SÍNDROME DE FANCONI.
Eileen Williams.
─ ¿Qué te hizo pensar que no iba anoche a ver a mis hijos? ─ Preguntó nuevamente pasando su mano derecha por el cabello tratando de acomodarlo.
─ Ayer…tú y…Eris, se fueron juntos ─ solté mientras giraba mi cara hacia otro lado fuera de su rostro, más bien, casi dándole la espalda. Caminé hasta la ventana para ver el exterior del Buró y que él, no notase la molestia.
─ ¿Y eso te molestó? ─ Preguntó acercándose por mi espalda y susurrándome a mi oído mordiéndome el lóbulo de la o